
OREMUS furmint petracs 2021 0.75 ltr.
Oremus Furmint Petracs 2021 es un vino blanco seco de alta gama de Tokaj (Hungría), 100% Furmint, procedente del viñedo más emblemático de la bodega Oremus, perteneciente al grupo Tempos Vega Sicilia.
Se trata de un Furmint seco de corte muy gastronómico, con una expresión claramente mineral, poderosa y profunda, pensado para competir con los grandes blancos del mundo. La añada 2021 viene marcada por un año frío en Tokaj, que aporta tensión, acidez marcada y una sensación salina muy nítida en boca.
En nariz ofrece cítricos maduros, flores blancas y manzanilla, notas de cereal y un perfil especiado fino procedente de la crianza en barrica de roble francés y húngaro. En boca se describe como contundente y estructurado, con gran concentración, recorrido largo, fondo salino y esa mineralidad “pura y cristalina” tan característica del viñedo Petracs.
Petracs es el primer furmint seco parcelario de Oremus y procede del que se considera su mejor viñedo, situado en el pueblo de Tolcsva, en el corazón de Tokaj-Hegyalja. La parcela se asienta sobre roca madre de andesita con abundantes gemas semipreciosas en el suelo, algo que la bodega asocia a la marcada mineralidad y personalidad del vino.
Las cepas tienen una edad media en torno a 60 años, plantadas en vaso y con alta densidad, en una ladera muy escarpada donde el trabajo se realiza de forma manual e incluso con apoyo de caballos, manteniendo prácticas tradicionales. La vendimia es 100% manual y los racimos se prensan suavemente antes de fermentar en barricas nuevas de roble francés y húngaro.
Tras la fermentación, el vino pasa unos meses de crianza en barrica con batonnage semanal de las lías, seguido de una fase en depósitos de acero inoxidable para afinarse antes del embotellado, lo que le aporta complejidad y textura sin perder frescura.
Oremus es la filial húngara de Tempos Vega Sicilia en Tokaj, referencia histórica en vinos de aszú que, con Petracs, muestra la vertiente más seria y de terroir de los furmint secos. Petracs se concibe como un “grand vin” parcelario, con potencial de guarda prolongado y vocación de medirse con los grandes blancos de Europa.
Por su estructura, acidez y volumen, es un blanco ideal para platos de alta cocina donde un vino ligero quedaría corto. Funciona especialmente bien con pescados grasos a la brasa, mariscos de concha a la plancha o carnes blancas con salsas cremosas o setas.
Conviene servirlo en torno a 10 °C en copa de blanco de buen volumen, e incluso no es extraño decantarlo brevemente para que despliegue toda su complejidad.




















